La participación de HP inicia con una asesoría en cada una de las áreas de la organización, para identificar en conjunto los volúmenes de impresión y llegar a un modelo de solución adecuado.
"El análisis del consumo fue el ejercicio más difícil, porque no se puede calcular el gasto de una impresora matriz de punto que no tiene un contador. Entonces realizamos un análisis de los consumos de formas pre-impresas, formas continuas y papel carta", complementa Arturo Quintero.
Con base en estos estudios la entidad encontró que, entre las diferentes áreas de la entidad, podían tener un volumen aproximado de 100.000 impresiones al mes, distribuidas dependiendo del tipo y cantidad de documentos generados. No obstante, este no era un dato real, por eso también se identificó la relación de equipos y usuarios en cada dependencia para determinar el número de equipos que finalmente sería reemplazado.
En el edificio administrativo, por ejemplo, habían alrededor de 40 impresoras para atender a 60 o 70 usuarios, allí se dejó solamente una impresora de 40 páginas por minuto (ppm). En otros puntos se instalaron impresoras de menor capacidad para suplir a un número inferior de usuarios, especialmente en dependencias como financiera y tesorería que por confidencialidad así lo requerían.
Así mismo, en atención a pacientes se colocaron varias impresoras porque los funcionarios no pueden desplazarse de su puesto de trabajo. 100 impresoras de matriz de punto fueron finalmente reemplazadas por 16 impresoras Hewlett-Packard láser de diferentes modelos y alto desempeño, que hoy surten eficientemente todas las áreas de la entidad. |