| La mayoría de fotógrafos aficionados
han tomado sólo algunas fotos realmente buenas
en su vida. Si son afortunados, habrán tomado algunas
pocas realmente extraordinarias. Entonces, ¿se
trata de limitarse a aquellas fantásticas fotos?
Con algunas sugerencias útiles puedes aprender
en una tarde, puedes mejorar tus fotos tremendamente.
Las sugerencias más simples usualmente marcan las
más grandes diferencias. Cubrimos algunas de ellas
en Toma
mejores fotos: Parte uno.
La comprensión de cinco consejos básicos
tendrá también un profundo impacto en tus
fotografías.
1. Mantén la cámara estable
El movimiento de la cámara es la causa más común de las
fotos borrosas. Planta tus pies firmemente en el suelo.
Mantén firme el tronco contrayendo tus codos contra los
costados. Y sujeta firmemente tu cámara junto a tu rostro.
Ahora estás preparado para el gran momento. Toma profundo
aliento y aprieta suavemente el disparador hacia abajo en
un solo movimiento. Suavemente...si presionas hacia abajo
el botón demasiado fuerte, puedes mover también la cámara
hacia abajo. Inclusive tomar aliento demasiado fuerte puede
provocar que la cámara se mueva.
Si ves que estás temblando, debes usar un trípode. O intenta
estabilizarte a ti mismo apoyándote en una pared o en un
árbol.
2. Conoce cuando utilizar el flash
La mayoría de las cámaras digitales tienen flash automático
que se activa cuando el sistema determina que existe muy
poca luz. Dado que muchas cámaras usan esto como un ajuste
predeterminado, es posible que estés usando el flash
sin saberlo.
Las fotos iluminadas con flash automático tienen una calidad
uniforme que minimiza las sombras. La luz del flash
es tan rápida que no tienes que preocuparte por el movimiento
del sujeto o por la borrosidad de la foto durante su exposición,
inclusive cuando estás sosteniendo la cámara con tus manos.
Es excelente para ciertos tipos de fotos, como retratos.
Pero es posible que no quieras el flash rebote directamente
en el sujeto. En lugar de ello, intenta que la luz incida
sobre la pared o el techo y en el sujeto. Sólo asegúrate
de que el sujeto no esté demasiado cerca de la pared o el
resultado será una sombra distractora.
Las fotos con flash automático frecuentemente
presentan “ojos rojos”. La eliminación de los ojos rojos
es tan simple como ajustar la cámara para reducir el efecto
“ojos rojos” (ver el manual para obtener instrucciones).
Puedes también quitar el efecto “ojos rojos” después de
haber tomado la foto con el software que
viene con tu cámara, pero es más fácil evitarlo en el primer
momento.
3. Usa luz natural
Existen momentos en que debes olvidarte del flash
automático y usar en vez de ello la luz disponible
o “natural”, inclusive en casos de poca iluminación.
Los rayos del sol entrando por la ventana proporcionan una
excelente oportunidad fotográfica: una suave interacción
de la luz y de colores notables. Pero este tipo de luz hará
que el sujeto pierda definición en primer plano, perdiendo
las intrigantes texturas de la superficie. En este caso,
necesitas apagar el flash y apoyar
físicamente la cámara para una larga exposición (o tu foto
tendrá borrosidades causadas por el movimiento de la cámara).
Es fácil apagar el flash automático. Revisa tu manual de
usuario para obtener instrucciones al respecto.
4. No digas “chis”
Algunas veces deseas fotos con poses perfectas, como los
niños con sus abuelos. Pero no tienes por qué hacer que
tus sujetos posen todo el tiempo. Parte de la belleza de
la fotografía digital es que es más fácil capturar los momentos
espontáneos de la vida. Por eso, ¡olvida el chis y diles
algo que los haga reír! Tus sujetos lucirán relajados y
naturales, transmitiendo más personalidad al sonreír.
5. Evita el efecto “ojo de
buey”
No existe nada de malo en colocar al sujeto en el centro
exacto del cuadro, pero no hay nada de particularmente interesante
en ello. Hablando composicionalmente, es realmente más placentero
colocar al sujeto fuera del centro que en la mitad de la
foto.
Nos estamos refiriendo a la Regla de los tercios, una técnica
de composición a base de intentos y aciertos. Aquí te explicamos
cómo funciona: En el ojo de tu mente, divide el área de
la foto en tercios verticales y horizontales (como una rejilla).
En lugar de colocar al sujeto en el centro de la rejilla,
intenta situarlo en una de las cuatro líneas para crear
una foto más interesante. Podrías alinear al sujeto humano
en la línea A o en la línea B, por ejemplo. O en una foto
de paisaje, podrías experimentar alinear las montañas o
el horizonte en la línea 1 o 2. Usa la Regla de los tercios
para crear fotos con sensaciones más dramáticas de escala
o proporción. |