| Caminar bajo la lluvia tiene algo de especial. Nutre
el alma y te hace sentir danzando entre charcos. Capturá
esta sensación con algunas tomas en días
lluviosos. No hay necesidad de dejar tu cámara
en casa sólo porque el sol se ha ido. La lluvia
puede ser una gran amiga del fotógrafo, intensificando
los colores y dando brillante interés a prácticamente
cualquier tema.
Aventurate
El mal tiempo no significa necesariamente malas fotografías.
Sólo cambiá tus opciones y definí el momento para algunas
oportunidades fotográficas únicas. La niebla, por ejemplo,
puede reducir la intensidad de los colores y suavizar los
objetos en el fondo, haciendo que un lago o el parque del
vecindario luzcan etéreos y misteriosos.
Inclusive los cielos nublados pueden ser aprovechados a
tu favor. Los contrastes de colores son suavizados en un
día gris y los colores parecen más ricos,
creando los ajustes perfectos para fotos de árboles
y plantas. Los días grises y nublados pueden ser
también la oportunidad perfecta para tomas en blanco
y negro.
Después de la tormenta
Las tormentas y la lluvia pesada agregan poder y drama a una imagen. Un tiempo
particularmente bueno para las fotos de paisajes es inmediatamente
después de una tormenta. El sol comienza a rayar
y las oscuras nubes de la tormenta aún pueden ser
vistas a la distancia. La combinación de sol brillante
y cielos oscuros crea un fondo extraordinario. Todo luce
limpio y brillante, los colores parecen más profundos
y los objetos relucen bajo los emergentes rayos del sol.
¿Deseás hacer un acercamiento y capturar una gota
de rocío sobre el pétalo de una flor? Aprendé
cómo en Captura
de primeros planos.
Consejos rápidos: los arco iris
hacen excelentes fotos. Son formados por la refracción de
la luz en las gotas de la lluvia. Encontrarás usualmente
estas condiciones antes o después de la tormenta. Por eso,
actuá rápido cuando veas un arco iris. Una tormenta puede
acabar rápidamente y la humedad de la superficie reflexiva
puede desvanecerse en un instante.
Retrato de un charco
¿Y qué decir acerca del charco frecuentemente ignorado?
Pensá en todos los reflejos interesantes que podés capturar
en uno de esos pequeños cuerpos de agua: los árboles, las
nubes de arriba o los reflejos de las luces de la ciudad.
Y los charcos atraen a los niños como un imán, proporcionando
excelentes oportunidades para tomas espontáneas. ¡Otra razón
para tener una cámara digital a la mano!
Consejos rápidos: durante
un aguacero, guardá siempre tu cámara en el bolsillo
de tu chaqueta o suéter. Y, para mayor protección,
usá una bolsa de plástico para protegerla del agua.
¡Sólo hacé un agujero para las lentes y adelante!
Tenés una cubierta protectora contra la lluvia para tu
cámara. Asegurate de llevar un paño
limpio o paños faciales para limpiar las pequeñas
gotas.
Proyectos fotográficos
en días lluviosos
Los días de lluvia no son sólo excelentes para salir con
tu cámara, sino también una maravillosa oportunidad para
comenzar un proyecto fotográfico. Ampliá una foto particularmente
bella tomada en un día lluvioso para poner una pieza contemplativa
en tu oficina en casa o en el cuarto del bebé. Reuní tomas
para un álbum de fotos o de recortes. O enviale algunas
fotos en una carta a alguien que está lejos y comparte la
alegría de jugar bajo la lluvia. Obtené más consejos para
fotografía en exteriores en Fotografía
de patio. |